La incorporación a cualquier grupo terapéutico de ISEM pasa por una entrevista de valoración individual previa. No se accede directamente desde fuera, porque la composición del grupo y el momento de cada miembro son factores clave para que funcione.
El proceso de incorporación incluye cuatro fases:
- Entrevista inicial: evaluación de idoneidad, objetivos personales y encaje con los grupos abiertos en ese momento. En esta entrevista comprobamos también si hay alguna circunstancia que aconseje empezar con terapia individual antes de incorporarse al grupo.
- Incorporación al grupo: integración en un grupo existente con plazas disponibles, o inicio de un grupo nuevo cuando se reúnen los participantes adecuados. Antes de la primera sesión se explica el encuadre: confidencialidad, normas, horarios y duración prevista.
- Sesiones semanales: reuniones regulares con duración definida (habitualmente 90 minutos) y un marco terapéutico estructurado. La continuidad es importante: el grupo funciona mejor cuando las personas vienen de forma constante.
- Cierre y transición: evaluación de progresos al final del ciclo, salida planificada del grupo y, si procede, plan de seguimiento individual o incorporación a un grupo de mantenimiento.
Si te interesa explorar la opción del grupo, lo más sencillo es pedir una entrevista de valoración: en esa primera consulta evaluamos si encaja contigo y, si lo hace, te informamos sobre los grupos activos. No hay compromiso de continuidad por hacer la entrevista.