La familia es una pieza clave en la recuperación de la ludopatía. El juego patológico afecta profundamente la confianza, la economía y las dinámicas de pareja y familia, y trabajar esos efectos es parte del tratamiento, no un complemento opcional.
En ISEM ofrecemos varios formatos de trabajo familiar:
- Sesiones de psicoeducación familiar: explicar qué es la ludopatía, cómo funciona neurobiológicamente y por qué la fuerza de voluntad sola no basta. Esto reduce el resentimiento y permite acompañar mejor.
- Orientación práctica: cómo gestionar la economía durante la fase intensiva, qué medidas de control son útiles y cuáles son contraproducentes (ej. controlar en exceso puede infantilizar al paciente y aumentar la probabilidad de recaída).
- Sesiones de pareja o familiares: espacios para reparar comunicación, abordar la pérdida de confianza y reconstruir un proyecto compartido. Las mentiras y ocultaciones del periodo activo dejan heridas que necesitan trabajo terapéutico explícito.
- Apoyo a familiares "co-dependientes": a veces el familiar más cercano necesita su propio espacio para procesar lo vivido y revisar su propio rol en la dinámica.
Cuando el paciente todavía no ha aceptado tratamiento, también atendemos a la familia para diseñar una estrategia de acercamiento que facilite ese primer paso.